LAS 5 CLAVES PARA PONER TU COMPAÑIA COMO UN AVIÓN 747

Si te esperabas aquí, un manual sobre emprendimiento para cómo conseguir más ventas, hacer la campaña de marketing perfecta, tener el producto adecuado, conseguir más visitas o cómo hacer un plan financiero a 3 años para que el EBITDA sea el esperado, lo siento mucho, pero estas no son las claves para que tu compañía vaya en modo avión.

Y tengo otra mala noticia, mis claves, no son tus claves, cada uno tenemos unas claves maestras distintas que tenemos que buscar, trabajar y desbloquear, por ese orden.

Se llaman patrones, los repetimos constantemente, sin darnos cuenta. Son ese 95% de cosas que hacemos a diario de manera inconsciente, sin pensar, de manera automática, y que hacen que los problemas dentro de tu compañía, se repitan en el tiempo una y otra vez.

Aquí tienes mis 5 claves en forma de 5 patrones que he tenido que entender, atravesar, observar, y que por supuesto tengo que vigilar cada día con consciencia y sumo cuidado.

Los patrones vienen a buscarte una y otra vez para ver si realmente has hecho el trabajo para pasar al siguiente nivel, donde, tengo otra mala noticia, aparecen otros nuevos.

El juego nunca termina.

1 – VIVIR ULTRAOCUPADO

Patrón número 1 que he repetido durante 20 años. Solemos asociar el éxito de una persona a que esté muy ocupada. Error mayúsculo. Fallo. No es así. Es exactamente al revés.

«No le molestes, que es un hombre muy ocupado.»

Estar muy ocupado no es señal de éxito: es señal de anestesia.

Porque si paras, si no te ocupas en mil cosas, tendrías que enfrentarte al vacío, mirarte a los ojos y hacerte preguntas incómodas.

Yo no sabía quién era sin estar ultraocupado. Había confundido mi identidad con mi productividad. Me había creído mi personaje, una primera vez.

Vivir ultra ocupado es síntoma de debilidad, de anestesia, de no atreverte a mirarte a ti mismo ni a tus miedos.

Pregúntate algo incómodo:

¿Quién eres cuando dejas de hacer?

2 – EXCESO DE CONTROLARLO TODO

Patrón número 2 inconsciente: la necesidad de control. Quiero controlarlo todo. Manejarlo todo. Estar en todos lados. Creer que controlar cada detalle es lo mejor para tu compañía.

Si delegas, pero supervisas casi todo. Si crees que tienes que estar en todas las reuniones. Si no dejas hacer sin mirar cómo se ha hecho. O corregirlo. Una y otra vez. Si piensas que tus soluciones son mejores que las de los demás.

Creía que estar por encima de todo era liderazgo. Que mi presencia constante protegía la empresa. Que si soltaba demasiado, algo acabaría rompiéndose.

Pero con el tiempo entendí que no era control. Era miedo.

Si necesitas controlarlo absolutamente todo, no estás liderando. También aprendes que cuanto peor estás por dentro, más necesidad tienes de controlar lo de fuera.

Cuanto mejor te sientes, más sueltas, más confías, más dejas, más das, más acompañas y más lideras. Y desde ahí, no necesitas.

El exceso de control te lleva a la siguiente pregunta:

¿Qué es lo que no puedes controlar dentro de ti?

3 – AUTOENGAÑO

Scrolling infinito, comer con ansiedad, alcohol, tabaco, Netflix y un largo etcétera de cosas que usamos a diario para recibir dopamina rápida y barata.

Justificar todo lo que te pasa en la vida, vestir tus problemas vistiéndose de falsa espiritualidad. En general, todo el conjunto de cosas que hacemos para auto-engañarnos, para huir, para no hacer todas esas cosas que sabes que tienes que hacer.

Para evitar el conflicto. Mejor dicho, el supuesto conflicto, porque cuando lo enfrentas, lo trasciendes y lo comprendes, el conflicto desaparece y la realidad por arte de magia se re-hace sola. Cuando trasciendes la frase común suele ser «no era para tanto».

¿Te has preguntado para qué haces lo que haces?

Las distracciones las usamos para evitar el silencio, para no estar solas con nosotros, pararnos, aburrirnos, salir de nuestro personaje.

Mira ahora mismo el tiempo de consumo de tu móvil. ¿Cuántas horas salen? Dile ahora a alguien que no tienes tiempo para hacer deporte, para salir a pasear, para leer o para estar con tu familia.

En mi caso, me creí mi personaje, mi rol de emprendedor, mi mayor distracción, mi mayor dopamina. La distracción máxima convertida en tarea repetitiva y patrón máximo, la dopamina del emprendedor

Hasta que miré dentro y entendí quién era realmente, un almita más evolución, nada más y nada menos.

¿Qué y cuántas distracciones tienes en tu día a día?

4 – EL SALVADOR

A veces ayudas tanto a los demás que parece generosidad… pero en el fondo también hay una necesidad tuya ahí metida: sentirte importante, necesario o válido.

Porque muchas veces no estás «salvando» a alguien solo por él. También te estás salvando tú. Como un intercambio silencioso: yo te sostengo para sentir que tengo un sitio.

Y ahí aparece la trampa.

El salvador necesita que exista alguien roto, perdido o incapaz. Porque si nadie necesita ayuda… entonces ¿quién eres tú? Por eso muchas relaciones acaban siendo codependientes: uno necesita ser rescatado y el otro necesita rescatar.

Si eres el que siempre arregla todo, el que nunca sabe decir que no, el que se molesta cuando no le reconocen lo que hace por los demás… quizá no estés ayudando desde la calma, sino desde la necesidad de sentir valor.

Porque mientras seas imprescindible, nunca tienes que enfrentarte al vacío de preguntarte: «¿Y si dejo de salvar a todo el mundo… qué queda de mí?»

La verdadera ayuda no nace de necesitar que dependan de ti. Nace de poder estar, aportar y cuidar…sin convertir eso en tu identidad.

¿A quién estás salvando para no salvarte a ti?

5 – PONER LÍMITES: APRENDER A DECIR NO

Hay personas que decimos «sí» a todo aunque por dentro no queramos, y no lo haces de una manera consciente, no te das cuenta…te sale solo, otro patrón más.

Ayudan, están disponibles, resuelven problemas, cargan con cosas que ni les corresponden… y lo hacen porque sienten que, si dejan de hacerlo, van a decepcionar a alguien.Nos cuesta poner límites porque creemos que decir «no» es ser egoísta, frío o mala persona.
Así que aguantamos, cedemos y nos adaptamos constantemente… hasta que terminamos cansados y vacíos.

Pero la realidad es que un límite no aleja a nadie de nada, es exactamente lo contrario.. Solo incomoda a quien estaba acostumbrado a que siempre te dejaras en segundo lugar.

Aprender a decir «no» no significa empezar a ponerte límites.
Significa empezar también a cuidarte a ti.

¿Que límites no te has puesto últimamente?

El último aprendizaje es que cuando atraviesas tus patrones sucede algo mágico a lo que también te tienes que enfrentar.

Tu esencia empieza a incomodar, a molestar, sorprende, no encajas donde antes encajabas y de repente las personas que tenías alrededor, cambian.

Y tu compañía, cambia con ellas.

Tus conocimientos, simplemente son las herramientas, pero el camino, va de mirar muy dentro y entender lo que tienes que atravesar, aunque duela.

Este es mi ejercicio, estos son mis patrones, los que sigo trabajando día a día y mi ego a veces no me deja ver con claridad, y que he clasificado en 5.

Hay otros patrones comunes típicos que puedes encontrar dentro de tí sino encajan los anteriores, te listo unos cuantos:

  • FALSA MODESTIA
  • COMPARACIÓN CONSTANTE
  • DUDAS CONSTANTES
  • MIEDO A PEDIR AYUDA
  • CRÍTICA/JUICIO
  • PERFECCIONISMO EXTREMO
  • BUSCAR APROBACIÓN
  • VICTIMIZACIÓN RECURRENTE
  • NECESIDAD DE AGRADAR
Borja Mera - 747

Una compañía no funciona como un avión 747 porque trabajes más, controles más o aguantes más.

Funciona cuando empiezas a dejar de pilotar desde el miedo. Cuando aprendes a soltar mandos, a confiar en la tripulación, a revisar tus propios patrones y a entender que el verdadero problema casi nunca está fuera, siempre está dentro.

Ya sabes, estos son mis cinco patrones. No son una teoría. Son las turbulencias que he tenido que atravesar para poder liderar de otra manera.

Y quizá los tuyos no sean estos, pero si algo dentro de ti se ha removido al leerlos, ahí tienes una pequeña pista donde empezar a escarbar.

Porque al final hacer crecer una compañía no va solo de estrategia, ventas o procesos.

Va de tener el valor de mirar dentro y preguntarte:

¿Qué parte de mí está impidiendo que esto vuele más alto?

Emprender
empieza por ti

Soy Borja Mera

Empresario y fundador de Siroko, llevo 25 años innovando en tecnología, ecommerce y moda, liderando proyectos con millones de usuarios en todo el mundo.

📣  Comparto aprendizajes, estrategias y recursos que me han servido (y me sirven) para emprender sin seguir el camino típico.

✅  Solo cosas útiles, contadas con claridad y con intención de ayudarte a construir tu proyecto. 

📩  Únete a una comunidad de emprendedores con ganas de compartir, crecer y apoyarse entre sí.

Suscríbete a la newsletter